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Me lo diagnosticaron en el Hospital de Enfermedades Reumáticas en Barcelona. Desde el año 2001 soy paciente del Servicio de Enfermedades Autoinmunes del Hospital Clínico de Barcelona. Socia y voluntaria en “ACLEG” (Asociación Catalana de Lupus Eritematoso Generalizado) en Barcelona. Desde hace unos años, sigo con interés toda la información que pueda tener relación con lo que a mi me afecta sobre la misma. Lo describo como LUPUS y SUS ASOCIADOS (Sindrome de Sjogren, Fibrosis Pulmonar, Sindrome de Jaccoud, etc.) He pensado en hacer este "blog" para que la información que vaya encontrando (noticias, jornadas, opiniones, experiencias, etc.) compartirla con todos los que estéis interesados.

viernes, 14 de septiembre de 2007

UN MAL QUE PUEDE DEFORMAR -LA ARTRITIS REUMATOIDE

Hoy he leído este artículo que es una fuente de información de la artritis reumatoide, me he visto como reflejada, creo que si lo leéis os puede ser de gran utilidad. Yo empecé con todos los síntomas que exponen, como me hubiera gustado esta información al inicio de mi enfermedad.

Fuente: http://www.primerahora.com/noticia/salud/vive_a_tu_manera/un_mal_que_puede_deformar/109401

Existen diversas recomendaciones médicas para aprender a sobrellevar la artritis reumatoide.



Cuando se habla de artritis reumatoide, pocas personas conocen que se trata de la enfermedad autoinmune más común en el mundo entero.
A la misma vez, es usual inferir que el diagnóstico de este padecimiento lleve al paciente a pensar en varias inquietudes. Además del modo de sobrellevar el dolor, surge el temor de sufrir una incapacidad física. Sin embargo, conviene saber que, más allá de las dudas, orientarse en torno a las diversas recomendaciones médicas sobre la artritis reumatoide puede ser un gran recurso para evitar, en mayor medida, que se afecte la calidad de vida.
Múltiples factores
Al explicar en qué consiste la artritis reumatoide (AR) la doctora Yvonne M. Font Oronoz, reumatóloga, menciona que se trata de “una condición crónica que se caracteriza por una inflamación que afecta las articulaciones, causando en éstas dolor, calor e hinchazón”.
La causa para padecer este mal todavía se desconoce, “pero se cree que hay múltiples factores que la provocan”, aclara la doctora. “Se sabe que la inflamación se desarrolla en una persona genéticamente predispuesta y que un agente externo (por ejemplo, el cigarrillo) precipita su aparición”, detalla la reumatóloga. En este caso, fumar puede llevarlo a que se active la enfermedad, afectando al sistema inmunológico y “dando lugar a la destrucción progresiva de las articulaciones”, explica Font Oronoz. Esto sucede porque “el sistema inmune se confunde y toma los tejidos sanos como extraños y el cuerpo se ataca a sí mismo. De ahí que se le denomine como autoinmune.
Por otro lado, la doctora aclara que “la AR puede afectar todas las razas”. Se cree que, aproximadamente, el uno por ciento de la población mundial la padece. Además, puede manifestarse a cualquier edad, “pero es más frecuente entre los 25 y 50 años”, especifica la reumatóloga. Incluso, se ha observado que “las mujeres son tres veces más propensas a padecerla”.
Aunque no es una enfermedad “que se herede como tal, estudios han concluido que hay patrón familiar y que en gemelos idénticos existe un riesgo 5 veces mayor de desarrollarla”.
Enfermedad gradual
En un 70 por ciento de los casos, la AR se manifiesta de manera gradual. Los signos incluyen “entumecimiento -que puede durar más de una hora después de levantarse o luego de un descanso prolongado-, dolor, hinchazón, enrojecimiento, ardor e hipersensibilidad en las articulaciones”, enumera Font Oronoz.
Las coyunturas más afectadas “son manos, muñecas, codos, tobillos, pies y cuello”, aclara la especialista. Generalmente, “se afectan ambos lados del cuerpo por igual y la inflamación puede ocasionar deformidades”, añade. Además de afectar las articulaciones, “puede causar daños en los cartílagos, ligamentos y tendones”.
Otras manifestaciones de la AR “pueden ser los nódulos no dolorosos debajo de la piel, inflamación del pulmón o el corazón, hormigueo, nódulos linfáticos agrandados, boca seca (síndrome de Sjögren) , síndrome de túnel carpiano, anemia (glóbulos rojos bajos) y palidez, entre otros”.
Posible controlarla
En la actualidad, no existe una cura para la artritis reumatoide. Tampoco se puede prevenir. Sin embargo, gracias “al descubrimiento de nuevas terapias y del uso de medicamentos en etapas tempranas, es posible detener erosiones (en el hueso) y controlar la enfermedad hasta llevarla a remisión”, destaca la doctora.
Cabe aclarar que los síntomas de la artritis reumatoide se pueden confundir con los de otras enfermedades (lupus, gota, osteoartritis y fibromialgia, entre otras), sobre todo durante sus primeras semanas. De ahí que, como criterio para su diagnóstico, se tome en cuenta “el historial clínico y el examen físico en conjunto con análisis de sangre y rayos X”, aclara Font Oronoz.
Varios tratamientos
Según indica la doctora, los tratamientos para la AR van dirigidos a aliviar el dolor, evitar daños y prevenir la discapacidad. Por lo general, “se requiere tratamiento de por vida”, advierte. En la actualidad, entre las estrategias para tratar la enfermedad se incluyen “el tratamiento agresivo en una etapa temprana con medicamentos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (DMARD, por sus siglas en inglés)”, señala. “El metotrexato es el más conocido y utilizado”, menciona. Y se puede usar “en combinación con otros medicamentos de ser necesario”.
También, “hay medicamentos biológicos nuevos que han demostrado una excelente respuesta clínica y que, usualmente, se reservan para casos severos o para pacientes que fallan a los DMARD tradicionales”. Por otro lado, “los fármacos antiinflamatorios, corticoesteroides, el descanso y los ejercicios también son importantes para tratar la enfermedad”, revela.
Hay casos en los que el paciente puede requerir cirugía para las articulaciones afectadas severamente. Esta alternativa “puede aliviar el dolor y corregir deformidades”, menciona la doctora. Sin embargo, la mayoría de las cirugías “necesitan de un programa de ejercicios para obtener el beneficio máximo de la nueva articulación”, advierte.
Importante un diagnóstico a tiempo
Es posible aliviar el dolor, evitar deformidades y mejorar la calidad de vida de los pacientes con AR si se comienza un tratamiento adecuado por parte de un reumatólogo y de un grupo interdisciplinario que incluya un experto en terapia ocupacional y física, consejeros, nutricionistas, cirujanos y enfermeras, enfatiza la doctora. A su vez, “el apoyo de la familia y la educación es imprescindible”, sostiene.
Otras recomendaciones importantes para sobrellevar esta enfermedad son dejar de fumar, vacunarse (influenza y pneumococo, entre otras) y tomar calcio (para evitar osteoporosis). También, se requiere buscar ayuda médica para el manejo de otras enfermedades como la diabetes, alta presión y el colesterol alto, ya que son factores de riesgo para enfermedades coronarias por medio de la aterosclerosis. “En estos últimos pacientes la mortalidad cardiovascular es muy notable”.
De no tratarse adecuadamente, el paciente de artritis reumatoide puede “continuar con fatiga, anemia e inflamación persistente en las articulaciones con destrucción del hueso, cartílago, tendón y ligamentos cercanos”, menciona la doctora. Además, la AR puede ser tan debilitante y severa al punto de llevar al paciente a no poder levantarse, vestirse ni comer, afectando su calidad de vida.
La Dra. Yvonne M. Font Oronoz es reumatóloga y colaboradora de proyectos de investigación de la Escuela de Medicina del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico.
Algunos síntomas
La especialista también señala que existen diversos síntomas que pueden manifestarse antes y/o durante el padecimiento de artritis reumatoide.
· Fatiga
· Pérdida de peso
· Fiebre
· Debilidad
· Pérdida de apetito
· Dolores musculares
Para su diagnóstico
La reumatóloga Yvonne M. Font Oronoz explica que el Colegio Americano de Reumatología ha establecido varios criterios que sirven de guía para el diagnóstico de artritis reumatoide. Se requieren al menos cuatro de las siguientes manifestaciones en el paciente, por lo menos durante seis semanas.
· Entumecimiento en la mañana por más de una hora
· Artritis en más de tres áreas articulares (por ejemplo, muñecas, rodillas y codos, entre otros)
· Artritis en articulaciones de las manos
· Artritis simétrica (en ambos lados del cuerpo)
· Nódulos reumatoides (bultos de tejido debajo de la piel)
· Presencia del factor reumatoide en suero (a través de una prueba de laboratorio en la sangre)
· Presencia de cambios radiográficos (como placas que revelen erosiones en el hueso)
· También, en caso de duda, se puede extraer líquido de la articulación y llevar a cabo una evaluación del líquido sinovial (que proviene de la articulación hinchada) y/o biopsia del nódulo subcutáneo.

lunes, 3 de septiembre de 2007

El ejercicio físico moderado no tiene por qué prohibirse a un paciente reumático

Fuente: http://www.correofarmaceutico.com/edicion/correo_farmaceutico/entorno/es/desarrollo/1030788.html

Una persona con una enfermedad reumática no tiene por qué ser un enfermo condenado al inmovilismo; al contrario, es conveniente que realice ejercicio físico, siempre moderado y llevado a cabo con sentido común, porque esta actividad le ayudará a reforzar la musculación y con ello contribuirá a mejorar su estado de salud general. Bien es cierto que en algunos procesos reumáticos, como por ejemplo la artritis, en el periodo inflamatorio se debe recomendar reposo, pero en cuanto desaparece la inflamación es aconsejable realizar ejercicios suaves. Asimismo, cuando se trata de una artrosis de rodilla no es bueno estar continuamente subiendo y bajando escaleras y andar mucho, como cree la población general; no obstante, el inmovilismo tampoco es lo mejor para el paciente.
Gema Suárez Mellado. gsuarezm@recoletos.es 03/09/2007

Para Josep Blanch, presidente de la Sociedad Española de Reumatología (SER), y Cristina Rodríguez, del COF de Barcelona, es importante dar este tipo de consejos y aclarar conceptos con el fin de ayudar a quienes sufren estas patologías y están diagnosticados y, sobre todo, a los que puedan sufrir una proceso reumático y aún no han ido al especialista. Por ello, la SER ha puesto en marcha una campaña de educación sanitaria, con la colaboración de los COF de Madrid, Valencia, Sevilla y Barcelona, en la que los farmacéuticos de estas ciudades, a través de unos folletos informativos, están explicando las diferencias entre artritis reumática, artrosis, fibromialgia, osteoporisis, dolor lumbar, tendinitis y bursitis.

Y es que, según Blanch, existe una gran confusión, por ejemplo, entre artritis y artrosis: "La gente no sabe que la primera se caracteriza por una inflamación de la articulación y la segunda por un desgaste".

La gran desconocida.- "La osteoporosis -continúa- es otra gran desconocida y un dolor de espalda pueden asociarlo a esta enfermedad, cuando la osteoporosis es una patología que no duele si no se produce una fractura del hueso, por supuesto".

Para el presidente de la SER, estos errores de concepto son entendibles, sobre todo si se tiene en cuenta que existen alrededor de doscientas enfermedades calificadas como reumáticas.

En la misma línea que Blanch y Rodríguez, Mª José Navarro, fisioterapeuta y profesora de la Universidad Cardenal Herrera-CEU, de Madrid, destaca la importancia de que la población mayor se mantenga activa tanto en el proceso de rehabilitación -si un osteoporótico ha sufrido una fractura- como después". Así, recomienda el paseo para favorecer la regeneración ósea, la marcha, ejercicios de equilibrio para evitar caídas de repetición e incluso recurrir al tai chi o al yoga, ya que fomentan la relajación y la flexibilidad.

Más formación

Para asesorar con mayor profundidad a los pacientes, el COF de Barcelona ha dado un paso más y, para no limitarse sólo a repartir folletos en el mostrador de la farmacia, han solicitado a la SER que expertos de la sociedad impartan una serie de charlas a los colegiados para abordar detalladamente cuáles son los signos de alarma que puedan indicar que un paciente tiene una enfermedad reumática para así derivarle al médico. "Queremos también -comenta Rodríguez- conocer los últimos avances terapéuticos, cuáles son los fármacos que los especialistas manejan y a qué dosis para poder hacer un mejor seguimiento de los enfermos". Sobre las dosificación de los medicamentos, Blanch recomienda que los farmacéuticos que aconsejen un AINE para un paciente con dolor causado por algún trastorno reumático no lo hagan a dosis plenas para evitar efectos secundarios. Aunque no hay una fecha concreta para las charlas, está previsto que se impartan antes de que finalice el año. También existe la posibilidad de ofertarlas en otros colegios, aunque todavía es algo sin concretar, según Blanch.

domingo, 2 de septiembre de 2007

"MI HISTORIA" -Cuentamé la tuya

Voy a crear una pestaña, la que titularé "Mi historia", en ella me gustaría que las personas afectadas por esta enfermedad, nos relate "su momento en esta vida lúpica".

Con estas historias podemos aprender los unos de los otros.

Hasta podemos, si hay muchas, publicarlas a fin de año. Qué os parece?

También anexo una encuesta para conocer SI OS PARECE DE INTERÉS?

Animaros!

sábado, 1 de septiembre de 2007

EL LUPUS PUEDE PROVOCAR ALOPECIA

Fuente: http://www.laopinion.com/vidayestilo/?rkey=00000000000002228450

La calvicie en la mujerFactores que hacen que pierda el cabello y sus consecuencias Patricia Prietopatricia.prieto@laopinion.com 01 de septiembre de 2007Cuando Lidia comenzó a perder cabello, su autoestima se vino abajo.
"Me ha costado mucho aceptar este proceso", asegura esta madre mexicoamericana de 41 años de edad, residente de San Pedro.
"Tal vez, porque como mujer, el cabello forma parte de nuestra vanidad".
Ana conoce muy bien lo que siente Lidia. Ella comenzó a experimentar esta sensación a los 7 años, cuando su frondosa cabellera quedó reducida al mínimo por un accidente que dañó los folículos pilosos de su cuero cabelludo.
"Tener poco cabello, además de que es superfino y quebradizo, me causó mucho trauma durante la infancia y adolescencia, pero por suerte aprendí a superarlo a medida que fui madurando", comenta Ana, una nicaragüense de 50 años de edad y secretaria de profesión en el área de Los Ángeles, quien hoy trata de evitar que la etapa de la menopausia le cobre los pocos cabellos que le quedan.
Lidia y Ana no se encuentran solas en su aflicción. Datos de la Asociación Americana de la Pérdida del Cabello señalan que las mujeres conforman el 40% de los casos de calvicie (o alopecia) en Estados Unidos.
"La pérdida del cabello sigue siendo un verdadero trauma tanto para hombres como para mujeres", dice el doctor José Lara, especialista en geriatría y con práctica en el Centro Médico White Memorial, de Los Ángeles. "Pero, indiscutiblemente, el problema genera un impacto emocional mucho más fuerte en las personas del sexo femenino, ya que el cabello es parte de su apariencia y feminidad".
Lara explica que la alopecia se presenta por varios motivos.
"Las afecciones en el sistema endocrino están íntimamente ligadas al desarrollo del folículo piloso, por lo tanto es uno de los factores principales en la pérdida del cabello y en el grosor de éste", dice.
Otro factor es el hormonal, que promueve la mayoría de los casos de alopecia en las mujeres en la etapa de la menopausia.
Según el galeno, las mujeres mayores de 50 años tienden a perder el cabello en esta etapa de la vida porque los ovarios dejan de producir estrógeno y la hormona estrona, que trabaja como la testosterona y provoca la caída del pelo en las zonas donde regularmente sale (axilas, cabeza, pubis, etc.), y a la vez promueve su salida en el mentón y en la región comprendida entre el labio superior y la base de la nariz .
La sífilis, el hipertiroidismo, el lupus, la artritis reumática y otras enfermedades que forman anticuerpos contra los mismos órganos también son motoras de la alopecia.
El factor hereditario también cuenta. "La alopecia androgenética (común en los hombres) y la llamada alopecia areata, que se da en zonas localizadas y es producto de la manía compulsiva de tirarse el cabello (tricotilomanía) se dan por el agente genético", explica Lara.
Para sanar la alopecia areata, la persona debe tratarse con un psicólogo para dejar el tic y usar productos que regeneren el cabello en las áreas afectadas.
El uso de champús, perfumes, tinturas para el cabello y otros artículos de belleza fomenta también la pérdida del cabello debido a que pueden tener componentes que lo debilitan y hacen caer.
Ciertos medicamentos y terapias médicas, como la quimioterapia, promueven la caída y adelgazamiento del cabello. En el caso de la quimioterapia, explica Lara, esto se da porque los químicos que se usan para matar las células cancerosas atacan a la vez las células buenas, sobre todo aquellas que se reproducen con más intensidad como lo hacen las del intestino y el pelo.
El estrés es uno de los mayores promotores de la alopecia, particularmente en personas jóvenes y en edad media.
La cantidad de hierro también influye en la salud del cabello. Cuando este mineral falta en el organismo, el pelo se adelgaza, debilita y se torna quebradizo.
El doctor David Kingsley, especialista en tricología médica (estudio del cabello), asegura que los regímenes para adelgazar que siguen las mujeres, y en particular las jovencitas, afectan también el grosor y la cantidad de cabello.
"Las dietas continuas y desequilibradas en nutrientes pueden privar al organismo de obtener las vitaminas, minerales, antioxidantes y oligoelementos que lo mantienen saludable", especifica el tricólogo, con práctica en Nueva York.
La depresión y otros desequilibrios emocionales son factores determinantes, según Kingsley, de las calvicies temporales. Un ejemplo de éstas fue la rapada total que se dio no hace mucho la popular cantante Britney Spears.
"Las chicas que están deprimidas por lo general se afeitan o cortan el cabello muy chiquito para llamar la atención", agrega el doctor José Lara.